Terapias de 3ª generación
Acompaño a personas que quieren recuperar el equilibrio emocional y mejorar su calidad de vida a través de terapias de tercera generación y DBT, en un espacio profesional, cercano y especializado, para lograr cambios reales y duraderos.
Consulta psicológica online y presencial en Navarra.La terapia te puede ayudar con...
¿Cómo saber si necesito tratamiento psicológico?
Decidir si necesitas tratamiento psicológico puede ser un proceso personal y complejo. Estas son algunas señales que podrían indicar que es un buen momento para buscar ayuda profesional:
Cambios en el estado de ánimo
Si te sientes triste, ansioso, irritable o desesperanzado de manera persistente.
Problemas de sueño
Dificultad para conciliar el sueño o dormir demasiado.
Cambios en el apetito o peso
Pérdida o aumento significativo del apetito sin una razón clara.
Dificultades en las relaciones
Problemas constantes con amigos, familiares o pareja.
Pérdida de interés
Falta de interés en actividades que antes disfrutabas.
Pensamientos negativos
Pensamientos recurrentes de inutilidad o culpa persistente.
Preguntas frecuentes
Es un proceso guiado por un profesional de la salud mental que tiene como objetivo ayudar a las personas a superar problemas emocionales, psicológicos o conductuales. Implica la interacción para mejorar el bienestar mental y emocional.
La duración de la terapia psicológica puede variar considerablemente según varios factores.
Naturaleza del Problema: Problemas específicos como el estrés o la ansiedad leve pueden requerir menos sesiones, mientras que problemas más complejos como traumas profundos o trastornos crónicos pueden necesitar un tratamiento más prolongado.
Objetivos de la Terapia: Si los objetivos son concretos y específicos, como mejorar una habilidad particular, la terapia puede ser más breve. Sin embargo, si los objetivos son más amplios, como explorar patrones de comportamiento a largo plazo, la terapia puede durar más tiempo.
Frecuencia de las Sesiones: Al inicio, las sesiones suelen ser semanales para establecer una base sólida. Con el tiempo, la frecuencia puede reducirse a quincenal o mensual, dependiendo del progreso.
Compromiso del Paciente: La participación activa y el cumplimiento de las tareas asignadas pueden acelerar el proceso terapéutico.
Tipo de Terapia: Diferentes enfoques terapéuticos tienen diferentes duraciones.
Es un proceso en el que un profesional de la psicología realiza una serie de pruebas, entrevistas y observaciones para comprender el estado emocional, cognitivo o conductual de una persona.
Diagnóstico: Ayudar a identificar si una persona tiene un trastorno mental, como la depresión, la ansiedad, el TDAH o algún trastorno de la personalidad.
Comprensión de problemas: Evaluar las dificultades emocionales, cognitivas o de comportamiento que una persona está enfrentando.
Orientación al tratamiento: Basándose en los resultados de la evaluación, el psicólogo puede recomendar un plan de tratamiento adecuado, como psicoterapia, medicamentos (en colaboración con un psiquiatra), o intervenciones específicas.
Seguimiento del progreso: En algunos casos, las evaluaciones se realizan para evaluar la efectividad de un tratamiento que ya está en curso.
Mayor Autoconciencia: Si empiezas a comprender mejor tus emociones, pensamientos y comportamientos, es una señal positiva de que la terapia está teniendo un impacto.
Reducción de Síntomas: Una disminución en los síntomas que te llevaron a buscar terapia, como la ansiedad o la depresión, indica que el tratamiento está siendo efectivo.
Mejora en las Relaciones: Si notas que tus relaciones interpersonales están mejorando, con una comunicación más efectiva y menos conflictos, es un buen signo.
Habilidades de Afrontamiento Mejoradas: Desarrollar nuevas estrategias para manejar el estrés y las dificultades diarias es un indicador de progreso.
Mayor Resiliencia Emocional: Sentirte más capaz de enfrentar desafíos emocionales y recuperarte de ellos con mayor facilidad es una señal de que estás fortaleciendo tu resiliencia.
Claridad en Metas y Valores: Si encuentras un mayor sentido de propósito y dirección en tu vida, es probable que la terapia esté contribuyendo a tu crecimiento personal.
Satisfacción con la Terapia: Sentirte cómodo y apoyado por tu terapeuta, y valorar la relación terapéutica, son indicadores importantes de que la terapia está siendo beneficiosa.
Aplicación de lo Aprendido: Si puedes aplicar lo que has aprendido en terapia a tu vida diaria y ves resultados positivos, es una buena señal de que la terapia está funcionando.
Logro de Objetivos Terapéuticos: Progresar hacia las metas establecidas al inicio de la terapia es un claro indicador de éxito.